SUEÑAMUNDOS

EL BLOG DE SUEÑACUENTOS

«El niño invisible» en La ventana, de Cadena SER

Abr 22, 2026 | blog, Noticias

Conocer la Cadena SER por dentro era algo que siempre había deseado. Desde mis días en Radio Nacional de España, en Prado del Rey, no había vuelto a pisar una emisora y sentí una indescriptible emoción cuando atravesé la redacción y nos guiaron a entre de los estudios de grabación. Era como si de repente hubiera regresado 20 años atrás, como si no hubiera pasado el tiempo. 

Precisamente de tiempo se construyó mi ilusión de trampantojo cuando observé los relojes que colgaban en los estudios de grabación. ¡Eran exactamente los mismos que teníamos en La Radio! Con su hora digital en rojo luminoso en el centro de una esfera en la que los segundos, tan importantes en radio, se iban marcando puntito a puntito hasta completar el círculo. ¡Menudo flashback!

Nos recibió Marta Estévez, productora y redactora de La Ventana. Ella nos guió hasta la joya de la corona: la impresionante azotea que se yergue sobre la Gran Vía y desde donde se puede disfrutar de unas vistas de Madrid alucinantes. Este fue el escenario que escogimos para hacernos la foto, claro.

Estábamos allí porque íbamos a salir en La Ventana, el programa de actualidad que conducen Carles Francino y Marta del Vado. Ella, Marta, nos iba a entrevistar a la directora de la ONG Best Buddies, Mónica Mir, y a mí, con motivo de la reciente publicación del cuento “El niño invisible”. Si fue raro para mí, como periodista, atravesar el espejo y aparecer en medios escritos convertida en noticia, ni os cuento lo que me desconcertó entrar en un estudio de radio y estar “al otro lado”, siendo la entrevistada. 

De hecho me ocurrió algo muy mágico: al finalizar la entrevista y quitarme los auriculares, hice el gesto automático de colgarlos bajo la mesa, porque en RNE teníamos unos ganchitos junto a las clavijas de conexión para este fin. 

Fue maravilloso descubrir cómo los recuerdos nunca mueren, permanecen dormidos hasta que encuentran de nuevo un contexto en el que se sienten cómodos. En este caso, viajé hasta 2004 con tanta lucidez que quedé desconcertada al notar que los auriculares no se enganchaban en ninguna parte, hasta el punto de echar una ojeada furtiva bajo la mesa buscando la ubicación exacta del ganchito. 

Volver al presente no fue nada traumático, pues tanto Marta Estévez como Marta del Vado nos acogieron con mucho cariño, con atenciones que van más allá de la mera cordialidad con la que se trata a un entrevistado. Por eso me gustaría aprovechar este espacio para darles las gracias por su atención, por su amabilidad y por hacer posible la estupenda entrevista que podéis escuchar a continuación.